Modelo de Persona

Como institución educativa que forma parte de la RUEI, tanto laicos como jesuitas, emprendimos la transformación en nuestro centro educativo. Lo hacemos en continuidad histórica con la herencia formativa recibida de san Ignacio de Loyola y desarrollada en todo el mundo a través de casi cinco siglos por la Compañía de Jesús, a la vez que con la innovación que estamos llamados a llevar adelante desde nosotros mismos y en nuestras actividades diarias, en coherencia con nuestro carisma.

Tenemos presente que “todo el bien del mundo depende de la buena formación de la juventud”, por ello enfocamos nuestra mirada en la transformación de la persona, como centro y sujeto de nuestra misión, pues será ella quien transforme la realidad. 

Por ello, nos sentimos llamados a colaborar en la formación integral de esa persona, de manera que sea:

Consciente

Persona realista y espiritual: Es aquella que se conoce a sí misma y mantiene un consistente conocimiento y experiencia de la sociedad y de sus desequilibrios. Se siente llamada a mirar el mundo, la realidad, con los ojos de Dios, descubriendo la bondad y la belleza de la creación y de las personas; pero también los lugares de dolor, miseria e injusticia. De esa contemplación surgirá el agradecimiento y de él el deseo de comprometerse a ser agente de cambio y trascender.

Competente

Que interactúa con la realidad: Es aquella que, contando con una formación académica que le permite conocer con rigor los avances de la ciencia y de la tecnología, plantea y resuelve problemas; es decir, se involucra con la vida, aprende de ella y la transforma. Para ello ha desarrollado habilidades cognitivas, socio-afectivas y espirituales que son necesarias para su realización humana y profesional.

Compasiva

Persona realista y espiritual: Es aquella que se conoce a sí misma y mantiene un consistente conocimiento y experiencia de la sociedad y de sus desequilibrios. Se siente llamada a mirar el mundo, la realidad, con los ojos de Dios, descubriendo la bondad y la belleza de la creación y de las personas; pero también los lugares de dolor, miseria e injusticia. De esa contemplación surgirá el agradecimiento y de él el deseo de comprometerse a ser agente de cambio y trascender.

Persona Creativa: Es aquella que se asombra, hace preguntas, es flexible y así forma parte de un mundo cambiante y diverso. Se prepara para él sabiendo que para ello deberá aprender durante toda su existencia. Y participa de él creando un proyecto de vida para los demás y con los demás.

Comprometida

Involucrada y cooperativa: Es aquella de acción valerosa pues se empeña honestamente en la acción sobre sí misma y sobre el mundo, junto con otros. 

Lleva adelante un compromiso ecológico para la reconciliación y sanación de la tierra, junto con un compromiso hacia la justicia social que son necesidades urgentes, en la medida en que afectan a todas las personas del planeta.

Abierta al mundo y en movimiento: Es aquella que, discerniendo las necesidades más urgentes de los tiempos, encuentra maneras de servir tan ricas y tan profundas como sus maneras de amar. Por ello, evoluciona desde sentimientos de caridad y compasión hacia un sentido de justicia y solidaridad, que favorezcan su contribución a cambiar las estructuras sociales injustas del mundo en el que vive.

Para un mundo en el que vivan reconciliados

  • Consigo mismos.
  • Con los otros.
  • Con la naturaleza.
  • Con Dios.